
MILLONARIOS 2 – 0 SAO PAULO FC.
Copa Nissan Sudamericana
Estadio El Campín (Bogotá D.C.)
En un partido inolvidable donde la hinchada puso la fiesta, Ciciliano el mejor jugador de la cancha y el goleador de la Copa Nissan Sudamericana, los embajadores doblegaron a Sao Paulo y clasificaron a la semifinal de la Copa Nissan Sudamericana. Victoria categórica y, lo más importante dominamos el partido.
Desde muy temprano Bogota se vistió de azul con camisetas, banderas y lo mas importante nuestro corazón azul, Colombia apoyaba a Millonarios; la expectativa causada por el duelo entre Millonarios y Sao Paulo paralizó a Bogotá.
Vertiginosamente la hinchada millonaria invadió cada localidad de El Campín. Sus gritos de apoyo calentaron una fría tarde hasta la aparición del conjunto capitalino en el terreno de juego, hecho que supuso el inicio de un inigualable espectáculo por parte de sus fanáticos y Colombia. El anhelado instante estaba ahí, en su prefacio, con un estadio abarrotado y las ilusiones puestas en once guerreros.
Sin importar la ligera ventaja que le otorgaba haber ganado en Brasil, los jugadores albiazules saltaron al gramado en busca de un gol que los acercara aún más a la quinta fase de la Copa. Entonces los despliegues de sus laterales y la virtud desequilibrante de Ervin González y la gran actuación de Rafael Robayo, se proyectaron como recursos frecuentes.
Poco tardaron los brasileros en embestir con toda su potencia a los locales, quienes supieron responder a las intenciones ofensivas de sus rivales. El planteamiento táctico y, más que nada, el pundonor y la entrega que lució Millonarios brindaron seguridad a sus seguidores.
Frágiles fueron las intenciones del Sao Pablo por encerrar a los embajadores contra su arco. Los visitantes adelantaron sus líneas, tomaron el balón y cuando se lanzaron al ataque, se estrellaron con una defensa tan sólida como una muralla. En seguida, después de obtener seguridad en la zona posterior, el elenco millonario decidió cerrar espacios y emplear el sector izquierdo para sus pretensiones ofensivas.
Aparte de un balón atajado a González, el portero contrincante, Rogelio Ceni, intervino excepcionalmente en un par de remates de media distancia y un disparo dentro del área por parte de Rafael Robayo. Entre tanto, Sao Paulo disminuyó notoriamente su ritmo de juego y su defensa empezó a ser franqueable.
Bajo esas condiciones el primer tiempo llegó a su fin. Hasta entonces el compromiso se resumía en intenso y llamativo. Los azules, con entrega y calidad, habían controlado satisfactoriamente a los paulistas.
Un estilo de juego más ambicioso pero igual de ordenado empezó a fundamentar Millonarios en el inicio de la segunda mitad. A la dupla entre Ricardo Ciciliano y Estrada se sumaron Rafael Robayo y Ervin González, mientras que los brasileros, controlados en salida con anticipo y referencia, se perdieron en medio de los volantes bogotanos.
El juego, neutralizado por los dirigidos por Mario Vanemerak, fue monótono en su dinámica: Millonarios defendió excepcionalmente, recuperó con rapidez y se lanzó al ataque impulsado por todos los frentes. Mientras tanto, la claridad se alejó cada vez más en el cuadro santo.
Ya entrado en la recta final, el encuentro se inclinó merecidamente hacia el lado millonario: Estrada, después de pase de Robayo, centró desde costado izquierdo. Ciciliano, que hábilmente se infiltró en el área rival, fusiló de primera a Ceni, desgarrando más de 40 mil gargantas.
La hinchada enloqueció. Los cantos se hicieron más fuertes y rítmicos con los saltos en cada grada. El residuo del retumbante grito de gol perduró en las zonas contiguas al estadio. Aún así, cinco minutos más tarde, Robayo recupera una pelota de palomita asiste a Villagra quien coloca un excelente pase a Ciciliano, tras una carrera desde mitad de cancha, remató a la salida de Ceni. Muchos no habían terminado el festejo de la anotación anterior cuando se toparon con la definitiva. El estruendo estalló sin compasión alguna, incontrolablemente y pasionalmente. El Campín ardió en las llamas de ímpetu más relevantes de la última década.
Instantes después, con la clasificación hecha realidad, los espectadores trasladaron la fiesta de las tribunas a calles y avenidas aledañas. Igualmente, numerosas caravanas celebraron justamente el regreso de los valores fundacionales e históricos de Millonarios. Y no es para menos; el de anoche fue un equipo infranqueable, de respeto, inteligente y de excelente practicidad futbolística. Esto es una alegría inigualable.
Mil gracias a Mario Vanemerak de parte de toda Colombia y nuestro Millonarios del alma, y tenemos que pedir algunos disculpas a Carlos Villagra que fue criticado constantemente por que no hacia goles, pero recapacitando nos dimos cuenta que su trabajo colectivo funciona en cada partido con sus asistencias y colectividad.
FICHA TÉCNICA
Miércoles 24 de octubre
Estadio: Nemesio Camacho El Campín (Bogotá D.C.)
Asistencia: 42.000 espectadores(aproximadamente).
Taquilla: $986.000.000
Árbitro: Martín Vásquez (URU).
Millonarios
Eduardo Blandón; Andrés Salinas, Gonzalo Martínez, Andrés Mosquera, Alex Díaz; Juan Carlos Quintero, Rafael Robayo, Ervin González, Johnatan Estrada, Ricardo Ciciliano; Carlos Villagra.
DT: Mario Vanemerak.
Sao Paulo FC.
Rogerio Ceni; Alex Silva, Breno, André Días; Souza, Hernanes, Fernando, Richarlyson, Hugo; Aloísio y Dagoberto.
DT: Muricy Ramalho.
Goles: Ricardo Ciciliano (32’ST) y (37’ST).
Cambios: Millonarios; Gustavo Rojas (Andrés Salinas), Luis Zapata (Alex Díaz), Carlos Castillo (Ricardo Ciciliano)– Sao Paulo; Diego Tardelli (Souza), Alex (Hugo), Jadilson (Fernando).
Figura del Partido: (según Fox Sports): La figura del encuentro fue Ricardo Siciliano por sus dos goles y su gran trabajo colectivo, sin echar de menos el trabajo de los otros 10 jugadores azules.
Uniformes: Millonarios: Totalmente azul igual que en su anterior presentación, Sao Pablo: Totalmente blanco.